MSR sobre la valla de Melilla

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Ya nos hemos acostumbrado al sentimiento de culpabilidad constante de ver en prensa a miles de seres humanos que perecen intentando cruzar el Mediterráneo, para llegar a las costas de España o Italia. En el que se nos acusa de ser cómplices de ese gran drama que arrastra a miles de seres humanos desesperados por entrar en nuestro país.

¿Pero alguien se ha parado un momento a analizar este fenómeno migratorio nuevo?

Nadie ha pensado por qué ahora y no antes, después de siglos de guerras, pandemias y hambrunas en África siempre se habían respetado las fronteras con Europa. ¿Por qué el desear y demandar regularizar legítimamente una inmigración, con una ley y unos pasos fronterizos habilitados para ello, te convierte en un intolerante racista mientras un estado marxista o “no europeo” puede permitirse el tener unas fronteras cerradas a capricho, con restricciones para extranjeros dentro de sus países? Con el silencio de una izquierda burguesa demagógica, que sólo aquí en Europa se escandaliza y crece.

¿Alguien se ha preguntado por qué miles de extranjeros se juegan su vida, exponiéndose a ser robados, apaleados, violados o asesinados en su camino por todo el desierto del Sahara y el Magreg, para luego pasar a ser explotados por “negreros” empresarios sin escrúpulos? No lo hacen por gusto, ni por placer o turismo, sino que vienen ilusionados y engañados por una legalidad que les garantiza su estancia en España.

 

Valla Melilla 3

Y es aquí donde responsabilizamos a estos políticos que han cambiado mas de siete veces la ley de extranjería, desde que se aprobara en 1985 la primera ley orgánica. Iniciándose un “efecto llamada” que ha sido responsable de los cientos y cientos de extranjeros que han muerto ahogados, asesinados o torturados en su camino a España.

Resultando frívolo y absurdo el emplear fronteras y concertinas, como el despliegue paramilitar en las fronteras de Ceuta y Melilla, cuando el 90% de la inmigración ilegal se efectúa por las fronteras peninsulares. No existiendo una voluntad real de solucionar el problema, cuando los partidos diseñan estas leyes al antojo de una clase empresarial hambrienta de mano de obra barata.

No se expulsa a ningún ilegal en España, basta con ocultar su nacionalidad de origen y si tiene la mala suerte de ser detenido, le soltarán a la calle al día siguiente debido a la masificación de los centros, en espera de su extradición, las cuales apenas se hacen debido al gran coste que supone sacar cinco pasajes (dos policías por detenido, debido al amotinamiento de estos en los aviones comerciales).

Y tras un largo camino burocrático de notificaciones por correo, al llegar a los cinco años, aunque cinco folios de antecedentes, conseguirá automáticamente la nacionalidad. Por lo que entre la comunidad extranjera, es de sobra conocido la permeabilidad de la legislación para residir en España y si a eso le unimos toda una red de instituciones subvencionadas, en las que asistentes sociales, abogados, intérpretes y administrativos, garantizan un puesto de trabajo con esta nueva “clientela” a los que asesoran, defienden y protegen sus intereses a consta de perjudicar y discriminar a una población autóctona con las mismas necesidades socio económicas, pero sin planes y programas económicos del estado, aprobados cada año por políticos y administrados por la plataforma de ong’s “papeles para todos”.

Haciendo demagogia de un problema discriminatorio que afecta por igual tanto al inmigrante como al autóctono, por lo que el victimizar a una parte y culpabilizar a la otra, sólo sirve para profundizar más un conflicto. Siendo la actual sociedad multicultural la que crea los ghettos y problemas de convivencia. No ninguna idea extremista fascista o yihadista, ya que ni con el franquismo ni con el régimen iraní existieron los mismos problemas de tolerancia que a diario vemos en nuestras calles. Siendo el multiculturalismo y la globalización el causante directo de que millones de seres humanos en todo el mundo se jueguen la vida arrastrados por el paro y el hambre, resultando confuso y contradictorio que los que mismos que dicen odiar la globalización sean los mismos que exigen al igual que ellos, un mundo sin fronteras ni papeles, sin aduanas ni leyes que obstaculicen el mercado internacional.

DECENAS DE INMIGRANTES ENCARAMADOS A LA VALLA FRONTERIZA DE MELILLA

 

Son ellos los cómplices de cada muerte y de cada desgracia que ocurre al saltar una valla o cruzar el mar en una patera y no el funcionario al servicio del interés público, que protege una frontera o garantiza el cumpliento de unas leyes aprobadas por los políticos. Siendo estos, los responsables directos del crimen que esta ocurriendo en nuestras fronteras, resultando más fácil culpar a “otros” de la incompetencia y vacío legal “interesado” de sus leyes.
Es precisamente el funcionario quien cumple sus ordenes “contradictorias” que es la custodia de nuestras fronteras y no el gobierno, para ocultar un problema que no esta en la mano de solucionar ni por la Guardia Civil ni por la valla más alta del mundo.

Y es que si es dramatico tener a 100 millones de pobres de vecinos, mas trágico, sino hipócrita, resulta abrirles nuestras fronteras como propone la izquierda radical. Resultando miserable el promover esta actual legislación acentuada en los últimos años (consensuada por PP y PSOE) cuyo “efecto llamada” ha radicalizado el problema.
No somos tan obtusos como para plantear unas fronteras cerradas como en la URSS o Cuba, pero exigimos un control migratorio regulado en base a un interés general, no privado.

El español del siglo pasado viajaba con un contrato de trabajo previo y respetando una legislación, integrándose sin necesidad de robar y mendigar porque sabia que sería expulsado inmediatamente. Como tampoco necesitaba disfrutar de unos privilegios para sentirse integrado a consta de la discriminación de la población autóctona.
Siendo este actual modelo multicultural desregularizado y sin normas que esta promoviendo no sólo el drama de miles de subsaharianos buscando su turno para jugarse la vida, sino un nuevo modelo de sociedad cuyo estado no garantiza los derechos de nuestra gente, ni los de millones de inmigrantes instalados aquí. Pareciéndonos irresponsable que se fomente aún más el multiculturalismo que sólo provocaría un desbordamiento que devaluaría aún más de lo que está, nuestros derechos sociales aparte del mercado laboral, beneficiando tan sólo a un empresario sin escrupulos.

Por lo que la irresponsabilidad de unos políticos y de unas ong’s que arruinan a la clase trabajadora que tanto dicen defender, aparte de desarraigar su identidad y cultura como pueblo, requiere una voluntad real para solucionarlo sin demagogias ni victimismo,s que sólo sirve para prolongar un conflicto que cada día se acentúa más en nuestros barrios y fronteras.

4 Responses to “MSR sobre la valla de Melilla”

  1. CIUDAD INMORTAL DE ZARAGOZA

    En primer lugar deseo expresar mi solidaridad con los guardias civiles procesados por impedir la entrada ilegal masiva de inmigrantes en nuestra frontera de Ceuta. Espero que el MSR también los apoye.
    Si son condenados, nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se desmoralizarían y entonces cientos de miles de subsaharianos invadirían el territorio nacional. Yo sí creo en las vallas y en la disuasión policial para que nadie viole nuestras fronteras. Todos los países del mundo custodian sus fronteras, ¿porqué Europa no? Porque el sionismo quiere destruir nuestra raza e identidad.
    En las Jornadas de la Disidencia de 2009, el judío antisionista Israel Adán Shamir ya nos explicó muy bien que el sionismo desestabiliza países con terribles guerras de agresión para provocar la huída de millones de refugiados y desplazados.
    La OTAN destruyó Libia y Rodríguez Zapatero envió allí a nuestros aviones a bombardear el país. Ahora Libia es un cáos infernal inmerso en la guerra civil y cientos de miles de libios intentan huir y llegar a Europa.

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  2. Pablo

    Las FCSE precisamente están desmotivadas por la ineptitud de unas Leyes y un Sistema que promueve unas cárceles con puertas giratorias, como una Ley de Extranjería que No sirve para nada.
    Cada deportación supone cinco billetes en un vuelo comercial,dietas y noche de hotel a otro continente.
    Es mentira que se este expulsando ilegales y es mentira que se cumpla la Ley,sale mas barato el tener esta nueva clase de esclavos que el Gobierno promueve,que es lo que motiva efecto llamada, como promueve ese Éxodo organizado desde el Gobierno Mundial.
    Por mucho que se gasten en Vallas y Muros, con un ejercito de G.Civiles custodiándola, No hay Fuerza que pare la desesperación y la Miseria de un Continente arruinado y endeudado por esta basura de Capitalistas sin escrúpulos.
    Hasta que NO nos devuelvan la Soberanía Nacional los Mercados, no será posible una Sociedad sana y organizada.

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  3. Lacuson

    https://www.youtube.com/watch?v=9Ch436zFZ4k

    “¡Qué bien se vive en Francia!” (Título original “Y’a bon la France !”) – FRANÇAIS – ESPAÑOL

    Gracias a “la Europa de Bruselas, ” Gracias al Papa de Roma y gracias a todos esos idiotas franceses que votan como becerros!
    Ellos están dispuestos Melilla las ‘bombas de succión.

    (Merci à ‘’l’Europe de Bruxelles’’, Merci au Pape de Rome et merci à tous ces crétins de français qui votent comme des veaux !
    Ce sont eux les ‘’pompes aspirantes’’ consentantes de Melilla.)

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  4. Carlos

    Antes que nada, me gustaría decir, que no soy simpatizante de la ideas NS, más bien marxista-leninista. Dicho esto empezaré con algo que puede sonar a perogrullada. La Comunidad Económica Europea lleva años repitiendo lo mismo: para que España crezca económicamente, necesita más inmigración, ¿qué quiere decir esto? Competencia laboral con gente que no tiene nada que perder, ni el tiempo… La demagogia izquierdista de nuestro país raya la cursilada simplona y sensiblera. Lo que se debería de promover en esos países, desde los nuestros, son guerras de clase, pero claro, no cualquiera quiere correr el riesgo de perder la vida por ser un ideólogo revolucionario consecuente, cuando lo mejor es tener un cargo de izquierdoso en nuestro país, el cual le remunera no solo con jugosos sueldos económicos, sino con una fama inmerecida de intelectual comprometido (cualquiera se compromete escribiendo libros en la época de la libertad de expresión). Resumiendo, comparto el 99% del artículo. ¿Cuántas vidas mejorarían y cuántas se salvarían si existiera una ley, no solo migratoria, sino una ley moral más acorde con la identidad tradicional de nuestro continente?

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